Ésta es una entraña más de el cuarto claro, no una estancia aledaña.
Mis poemas, y algún otro texto, el 99% de las veces los expongo en el otro. Fotografías, en ambos.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Paraguas

14 comentarios:

Flamenco Rojo dijo...

Qué verde era mi estanque!

Abrazos

Javier Valls Borja dijo...

¡Qué explosión de vida! ¡Cómo ha cambiado tu luz y tu color en cuestión de horas! Eres sorprendente, y no sé si lo que publicas, y el orden en que lo haces, es fruto de la improvisación, del estado anímico, o es consciente, premeditado, pero sorprendes —al menos a mí— con cada foto que nos regalas, Sofía.

Beso.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Normalmente publico conforme voy haciendo, Javier, a menos que recoja antiguas porque por cualquier cuestión me acuerde de alguna y quiera mostrarla
Y no, claro que no es premeditado, no me siento en el blog como en un escaparate o un escenario, el blog es sólo una ventana abierta al taller interior. Y ya es bastante complicado tenerla abierta.

Aparte, el otro día, con la fotografía "el bosque habitado" fui a extenderme más en la respuesta que te di, pero al final lo borré. Me gustaría poder expresártelo hoy lo más brevemente posible: El uso del color o el blanco y negro no responden a las categorizaciones de más triste/menos triste. Hago la fotografía en blanco y negro o en color según me pida el cuerpo y la misma fotografía. Una fotografía es en blanco y negro o color, pero no ambas. Si esta fuera en blanco y negro sería OTRA fotografía aunque el disparo fuera el mismo. Por otro lado el uso de distintos recursos en cada lenguaje utilizado para la re-creación artística depende de tantísimos factores que resulta muy arriesgado relacionar uno de ellos con determinado estado anímico del que escribe, pinta, fotografía, esculpe etc, porque entre otras cosas el espíritu de cada uno responde de una forma distinta ante determinados resortes. Más, una obra no termina de hacerse hasta que el espectador la ve, es decir, el estado de ánimo del espectador también hace a la obra, se podría decir que hay tantas obras como ojos que la ven. Y algo más que puede servir como pista: normalmente el autor, todos los autores, TODOS, hacen lo que más necesitan, inconscientemente, claro.
En fotografía podría traducirse así: dime qué fotografías y te diré de qué careces, y un "fotografías como vives".
En resumidas cuentas, mi afán por hacer fotografías más o menos bonitas no es más que una necesidad de embellecer el mundo, de asquerosamente feo que lo veo...:), es una forma de intentar contribuir a su "arreglo"...
(sigo en el siguiente)

Sofía Serra Giráldez dijo...

El blanco y negro es en mí un lenguaje más interno, normalmente me sale trabajar con él cuando, sin querer siempre, hablo más de mí en la foto. Mientras más contrastado aparezca más intensidad, más escarbe interior hay. Aspectualmente querrán decir que he tenido que escarbar para llegar al núcleo de la cuestión, mía solo, sólo mía. Y segundo, en mis fotografías los títulos son muy importantes, mucho. Así que en aquella del bosque habitado sólo hablaba de que necesito poco para sentir que algo está habitado, una luz y unas verticales que me hablen de perpendicularidad con respecto la horizontal del suelo, punto, nada más, ni siquiera las palomas eran importantes en esa "señal" de vida, apenas se distinguían del resto de los grises casi negros de la foto.

Ahora bien, tampoco quiere decir esto que cuando hago color sea para hacer algo "bonito". la mayoría de las veces me habla más de belleza el blanco y negro, a mí, personalmente a mí.
:)
lamento explicar tanto, no lo hago como autora, sino como crítica de arte, que es lo único para que lo estoy sobradamente preparada en esta vida, no importa que hablemos de algo que ha salido de manos de la autora "sofía serra". Constantemente observo la tendencia a concluir aspectos personales sobre las cosas que se hacen, tanto mías como de cualquier otro, cuando, como te comenté el otro día, en toda creación artística hay que partir de la premisa fundamental de que una cosa es el artista y otra su obra, y otra si queremos incidir aún más, la persona. El misterio del Arte no admite silogismos más o menos lógicos y el misterio del arte sólo se esclarece teniendo en cuenta que es un fenómeno comunicativo, es decir, una acción del hombre que se transustancia con la necesaria intervención de TRES elementos: el autor, la obra, el espectador. Y tan importantes son unos como otros.
Así que podría decirte ahora:Me alegra verte más animado, Javier...:)))
Pero no lo hago. Puedo columpiarme.
Te digo, me alegra que esta fotografía te haya producido esa sensación de alegría o de vida.
;)

Buenos días a ambos. Gracias, Pepe por pasarte por aquí.
Muchos besos a los dos.

(menos mal que iba a ser breve, jaja)

Mark de Zabaleta dijo...

Magnífica fotografía !

Mark de Zabaleta

Javier Valls Borja dijo...

Una nueva clase magistral que aprecio en lo que vale, amiga, y que guardo como "favorito" en mis experiencias o viajes por la red. Sé que no te gusta explicar poemas ni fotos porque (creo que) piensas que el arte es transparente y que puede "leerlo" todo el mundo, pero el arte tiene un punto (puntazo) de subjetividad (desde el autor) que muchas veces el espectador (más subjetivo, si cabe) agradece que sea explicado, al menos en parte, puesto que no se conforma con su mera visión personal. Está claro que no todo el arte se puede explicar (y no hablo de justificar) por el autor, ya que si fuera siempre así, no solo no admiraríamos la obra de grandes autores que nunca han sentido la necesidad de disertar sobre su obra, sino que nos perderíamos grandes trabajos de artistas anónimos. Con todo este rollo quiero decir que a veces está bien pegar una patada en el suelo y gritar ¡Eh, que esto es mío y es lo que yo diga!, aunque siempre habrá interpretaciones ajenas, distintas, incluso contrarias, a la voluntad del creador.

La foto del bosque habitado no me parece tenebrosa (o "tinieblosa") en cuanto a la parte "sentimental", o de interior, del artista (SOFÍA SERRA, ya que encuentro fuera de lugar la minúscula premeditada), sino solamente en su vertiente formal: posee mucha luz y mucha sombra, pero ajenas la una a la otra, cual un claroscuro de Caravaggio o de Ribalta, y tampoco me amilana el blanco y negro, el cual adoro, pero esa foto me transmite (subjetivamente, como ha quedado claro) sensaciones profundas "no alegres", lo cual no quere decir tristes. De ella emana un fuerte sentimiento de pasión por algo, seguramente ajeno a la obra, que tienes muy claro como artista y como la persona que sustenta a dicho artista. Por supuesto que no has de explicar la naturaleza de ese sentimiento, pero su intensidad queda reflejada en tu creación y llega (a veces traspasa) al espectador, muchas veces, la mayoría, de forma distorsionada. Es lo bueno del arte, que hace artista a quien lo observa.

No sabes cuánto aprecio, Sofía, que puntualices mis apreciaciones erróneas, porque ello me ayuda a revisar mis criterios y las formas de gestionarlos.

Beso.

Javier Valls Borja dijo...

Puntualizo: Todo lo ajenas que pueden ser la luz respecto a la sombra, y viceversa, ya que no es la una sin la otra.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Hola, Javier.
Más que intentar explicar ninguna fotografía, lo que intentaba hacer ver es que resulta inadmisible, sin animadversión personal puesto que entre tú y yo ella es imposible, la acostumbrada manía que favorece tantísimo este medio de atribuir al estado anímico de la persona-autor la impresión que la obra tal o cual genere o provoque en el espectador.
Tú mismo lo dices en tus palabras y es exactamente donde yo quería incidir: impresión subjetiva. No se trata de que el espectador "acierte" en la interpretación, nada más extraño a mi intención, porque eso sería negar el caudal comunicativo de cualquier obra. la interpretación, las miles de interpretaciones son la riqueza de la obra en sí, pero una cosa es la interpretación (es triste, es intensa , es dramática, es alegre, es seria, y hasta el infinito, todas validísimas) y otra cosa enganchar esa apreciación a algo tan ajeno, ajeno, sí, al ser humano que hace de autor en ese mismo instante. Por eso algunos, lo más fácil, tiran por la calle de en medio, firman como anónimos o con seudónimos y así no hay confusión posible, Y por eso mismo hay literatos que se niegan a usar este medio.
Es una losa con la que los que exponemos nuestros trabajos aquí tenemos que cargar, una losa que viene impuesta por un lado por el desconocimiento a la hora de enfrentarse a una obra un espectador no avezado, no es tu caso, lo sé, y por otro provocada por el morbo que la ruptura con esa tradición, que tanto daño ha hecho al arte en sí, por la cual el autor quedaba situado en un pedestal y que proviene de las famosas teorías novecentistas de que el velo no debe ser corrido jamás. ¿qué ha sucedido en relación con este medio?, que ahora el autor está a pie de obra, y como como espectadores cargamos con esa tradición, nos sentimos en ea especie de afán mórbido, enfermizo en el sentido de que no es propio del fenómeno en sí, el arte, de "conocer" los recursos del artista, llegando a confundir al "artista" con la persona, hilando tras una mala interpretación la subjetividad del espectador con el otro extremo del proceso comunicativo, es decir, el autor. En esta tergiversación del proceso del Arte quien o lo que sufre es el elemento fundamental, la obra. Y digamos que de alguna forma llamado ese es el "dolor" para mí, como amante del arte que soy.
Si antes, derivada de esa tradición por la que al artista lo situábamos en un pedestal, la obra ha sufrido también perjuicio (nada más hay que contemplar la sociología de las mercaderías en el arte en pleno siglo XX en la que es evidente la obsesión, y por tanto, el consiguiente desplazamiento de su verdadero valor, de lo que es la "firma"), ahora estamos en el extremo opuesto. Y resulta que en uno y otro caso quien sufre es la obra, el elemento más importante del proceso comunicativo del arte, en realidad lo único que importa porque sin ella en realidad ni hay artista ni hay espectador. (continúo en el siguiente)

Sofía Serra Giráldez dijo...

Tú sabes que yo abogo o peleo por darle a la obra su verdadero valor, infinito según mi estimación, pero nada contable, ajeno completamente a esos parámetros, que como vemos ha sido favorecido por una mala "gestión" del proceso artístico en sí, y promovido por corrientes estético-sociológicas. Hoy vivimos la contraria, la extrema personalización. Llevadas ambas a una tergiversación conllevan "males", y eso es lo que yo intento evitar.
Es cierto que considero que el arte es transparente, pero el arte es transparente de una esencia, es decir, que aunque sea transparente no quiere eso decir que transparente una interpretación , y que por tanto esa debe ser única. Eso sería, como ya te he dicho negar el caudal de la obra, negar el propio valor de la obra de arte, sea cual sea. La obra de arte es transparente de una verdad humana asimilable por cualquier otro ser humano que la contempla. porque es transparente de una esencia. Ciñéndola al estado anímico del autor le negamos también su verdadero valor, y por tanto le cercenamos el enriquecimiento humano del que es portadora en potencia.
No sé si ahora he conseguido explicarme. Bien sabes tú que para mí es muy importante lograrlo en este caso, por el contenido de lo que hablamos, el arte en sí, y porque estoy hablando contigo, aunque no olvido que estos comentarios pueden ser leídos por cualquier persona. Ojalá muchos los leyeran. Podríamos contribuir a librar a la obra de arte de todos los males que este medio provoca.
Te agradezco, y creo que puedes imaginar cuanto, que hayas tenido a bien seguir con el hilo argumentativo de la respuesta tan extensa que te di. Sin tu cooperación no habría sido posible la exposición de estas explicaciones.
Muchas gracias Javier. Un abrazo y un beso de Buenos días.

Javier Valls Borja dijo...

Buenos días, Sofía, veo que te levantas pletórica de energía y comunicativa al cien por cien :) Yo, hasta que no voy por el segundo café estoy intratable :)))

Ojalá, como tú dices, leyera mucha gente estos comentarios que a mí me resultan tan enriquecedores. Prometido que desde hoy mismo expresaré mi apreciación del arte de un modo nuevo pero, de momento, voy a arrancar el día con cosas más prosaicas, que no solo de arte vive el hombre :)

Beso.

Flamenco Rojo dijo...

Estimado Javier, dejo constancia que aquí hay uno que, siendo un profano en la mataria artística, ha leído vuestros enriquecedores comentarios.

Un abrazo para los dos.

Sofía Serra Giráldez dijo...

No, Javier, tú no tienes que modificar tu forma de comentar mis cosas de ninguna de las maneras, me dolería que lo hicieras. ¿Por qué?, porque tú eres amigo de la persona Sofía Serra y yo a un amigo se lo permito absolutamente todo, y más respectuando a objetos, que no son otra cosa por mucho que yo las estime, las obras de arte.
Reconozco que he aprovechado la amistad que nos une, la confianza en tu sabiduría y comprensión para extenderme sobre un tema que me preocupa mucho, pero como te digo, nunca he dudado de tu comprensión, y de que me permitirías este "juego".
Con respecto a mis amigos, es decir, con respecto a las personas en que la persona Sofía Serra, que no la autora sofia serra (por cierto que me has favorecido esta idea cuando yo en realidad introduje la minúscula sin querer, :)), deposita su afecto, no hay límites que valgan.
Así que te rogaría, te ruego de hecho, no modifiques tu forma de comentar aquí, en mis blogs al menos, es decir te sientas siempre libre de hacerlo como te dé la real gana, porque para mí, para esta persona, es lo que más importa: la persona y su libertad. Sin ella no existiría la figura del autor, sin ella no existiría el siguiente paso en la expresión comunicativa que constituye la obra de arte.

No sé, de nuevo, si consigo explicarme...:)
Tú discúlpame por el posible abuso de nuestra amistad, querido Javier, te lo ruego.
Un abrazo.
Pepe, me alegra verte de nuevo aquí.

Javier Valls Borja dijo...

Pepe, yo no tengo formación artística, ya me gustaría, pero soy un culo inquieto, un enamorado del arte en general, aunque no todo lo entiendo, ni todo me gusta, y lo que hago es intentar comprender cuestiones que se me escapan e intentar disfrutar al máximo de todas las disciplinas artísticas.

Estas conversaciones con nuestra amiga Sofía, impenitente democratizadora del arte, son de lo más estimulantes para mí, ya que me considero un privilegiado al poder compartir sus conocimientos, su vasta preparación y su arte.

Un fuerte abrazo.

Javier Valls Borja dijo...

Sofía, usa y abusa, por favor, y puedes utilizarme como sparring siempre que quieras :))))

Como le he comentado a Pepe, es para mí un honor el que me hagas receptor de tus conocimientos y disertaciones y que, encima, me consideres amigo (sabes que el sentimiento es mutuo).

Y sí, te explicas; te explicas perfectamente, y con un señorío que no es habitual en este medio; gracias también por ello.

Beso.

 
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