Ésta es una entraña más de el cuarto claro, no una estancia aledaña.
Mis poemas, y algún otro texto, el 99% de las veces los expongo en el otro. Fotografías, en ambos.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Norte

14 comentarios:

eloy dijo...

la foto, precios, y lo de Norte?

Sofía Serra Giráldez dijo...

:)))...es mirando al Norte desde el centro geografico al menos de la antigua Sevilla o que yo más conozco.
Como tengo más disparadas desde el mismo sitio (la pasarela que hay arriba del nuevo mercado de la encarnación), y creo que haré miles más, y da la casualidad que he empezado por ésta, pues eso, Norte, :)
No sé aún si saldrá la serie...

Javier Valls Borja dijo...

Pues yo hace horas que vi la foto, y no la había comentado porque no la acababa de asimilar. ¿El motivo? Pues que lo que estaba viendo era absolutamente desconocido para mí, y no puedo hablar de algo que no percibo/conozco/asimilo. Como por el título de la foto tampoco podía empezar a investigar, he acudido al google maps. Al principio tampoco he encontrado nada, pero buscando en google imágenes he podido ubicar el "Parasol". Viendo las fotos de la evolución de las obras he podido reconocer la estructura que ya nos habías brindado en alguna de tus creaciones, pero el resultado final me ha descolocado absolutamente. Sé que es una de esas obras que divide a la sociedad de modo casi irreconciliable, máxime tratándose de una actuación tan moderna/futurista/vanguardista en pleno casco antiguo, pero a mí me ha seducido absolutamente: ME GUSTA. MUCHO.

Me gusta mucho, sí, y creo que estos contrastes son buenos para las ciudades con pasado, puesto que revalorizan, por contraste, esa solera que, de otra forma, pudiera pasar desapercibida por acostumbrada, no sé si me explico.

Y ahora paso a valorar (¡qué pretencioso suena esto, jdr!) tu foto. Confieso que en mi búsqueda del lugar, he visto muchas fotos parecidas a la tuya, pero solo parecidas. Este es el momento en el que tú dices: "claro, como eres mi amigo vas a decirme que la mía es la más bonita de todas". Pues lo has adivinado, eso es lo que voy a decirte. He visto fotos muy buenas que son prácticamente idénticas a la tuya, pero que están muertas, que no transmiten vida. Son técnica y artísticamente perfectas, pero sin alma... será porque los otros fotógrafos que he visto no son de Sevilla. Tu foto tiene color, tiene vida... transmite.

Y formalmente, lo que más me ha llamado la atención (igual es una percepción tonta mía) es que el tejado del Mercado de la Encarnación es como una sucesión de dunas, al final de las cuales hay una ciudad fresca, maravillosa, acogedora... Los colores, como todos los de tus fotos, me implican en ellas.

Beso.

PS. Por favor, Sofía, que salga esa serie.

Mark de Zabaleta dijo...

Dicen que las fotografías del Norte salen siempre mejor definidas (creo que es por lo de los vientos....
Esta fotografía es muy "neta"...


Saludos
Mark de Zabaleta

Sofía Serra Giráldez dijo...

Hola, MARK, permite que te conteste antes que a Javier, o incidir en un aspecto esencial para mí de la fotografía o de la actividad creativa en general, la relación forma-contenido: EXACTO, das en la clave de un resorte que motivó el nombre de la fotografía (el título forma parte del contenido), aunque fui inconsciente en el momento de hacerla. Efectivamente, cuando sopla Norte en Sevilla al menos, las vistas sobre el horizonte aparecen nítidas, la atmósfera está limpia, todo lo contrario que sucedía el día que la disparé, que más o menos soplaba algo d Levante, pero que sin embargo pensé: Me dije, "ojú, en uno de esos días de invierno despejados en los que sopla norte se tiene que ver hasta el campo y lo mismo hasta la "montaña" de morón". Olvidé esto a la hora de revelarla, pero instintivamente tiré por ahí, tiró la autora por ahí (ese yo poético al que tanto se alude en la poesía, en el arte en general) y así salió la foto. la probé en blanco y negro, probé (es una foto que tardé en hacer un par de días) a dejarla menos colorista, probé de todo, pero nada me cuadraba. Al final cuajó esta y hasta le pasé un filtro que anula las texturas que uso muy pocas veces ( y que ocasiona, al verla en internet, esos desagradables "artefactos" que por lo menos desde mi monitor se le observan por la parte del cielo. Ni en chico ni en grande le aparecen en mi monitor, tampoco en papel porque la he imprimido. Obvia la autora la tierra que puede echarse encima ante la mirada experta de cualquier fotógrafo que los detecte, es decir, me importa un pimiento que por eso, un supuesto experto juzgue mi fotografía, y por tanto mi labor fotgráfica como inexperta o "mala" y por tanto el prejuicio queso puede ocasionar sobre el "prestigio", caso de que lo tuviera, de mi hacer ), buscando sin saberlo eso, esa nitidez, esa esepcie de "lavado", esmaltado que parece que el viento del Norte deja sobre la mirada cuando sopla.
Y aquí, si me permitís todo, es donde hilo con algo que dije el otro día: todo autor, aunque sea en una mínimo aspecto, otras serán fundamentales si observamos la trayectoria general, del resultado final, todo yo artístico-poético-creativo termina por reflejar en la obra, es decir, hacer, aquello que necesita: yo necesitaba como ser humano poder ver un cielo limpio de norte cuando subí a los parasoles (le dicen setas, no sé por qué puñetas), y digo como ser humano porque me fascina desde siempre cualquier vista posible donde pueda ubicar geográficamente, y como no lo tenía, simplemente lo busqué mediante el tratamiento dado al disparo, inconscientemente. Esta es la famosa "sinceridad" del arte, cuando es arte, es decir, un artificio, vulgarmente conocido como todo lo contrario a lo "verdad". la famosa mentira del arte siempre es una verdad (por muy nimia que sea).
Muchas gracias por tu visión tan acertadísima, Mark.
:)
Besos

Sofía Serra Giráldez dijo...

JAVIER, disculpa que te responda después que a Mark aunque hayas comentado antes, he empezado a hacerlo pero al final me decido a copiar en el word lo que llevaba escrito y guardar. Tu magnífico comentario requiere respuesta a tono, quiero poder aprovechar esta oportunidad que me brindas, lo haré más extensamente a lo largo de la mañana. Ahora voy a seguir arreglando la casa, :). La famosa "soledad", inmersión del escritor o autor, (te sonrío porque hilo con lo que has expuesto en la última entrada en tu blog), en "sus labores" creo que es un cliché del que deberíamos poder ir desprendiéndonos en los tiempos que corren. me espera la lavadora con la boca abierta para que le dé de comer, :D, el seno del fregadero para que lo vuelva dejar vacío como corresponde a toda forma cóncava y mil tareas más, eso sí, más sola, porque hoy domingo toca tenis en las otras dos personas que normalmente están a escasos metros de mí mientras escribo o hago las fotografías...;)
por si me lees, te dejo este aviso. hasta luego. Besos

Javier Valls Borja dijo...

:)

Sofía Serra Giráldez dijo...

(va en "partes, Javier, es muy extenso, tú discúlpame, porfi)

(JAVIER, disculpa que te comente después, creo que puedes entender por qué lo he hecho, en la anterior respuesta me refería aun aspecto "menor" en esta fotografía, formal. No por formal es menor, sino que esa búsqueda de "nitidez" sólo constituía una parte de él. El resto lo expones tú.) (esto de antes)

Ahora:
¿Sabes, Javier? es que me emociono con tu comentario... no es el comentario en sí, es todo, es la actitud ante lo que se expone (por favor, intentemos obviar que en esta ocasión se trata de algo hecho por mí, aquí está hablando la amante del arte, de cualquier arte, de la capacidad artística del ser humano, de ese anónimo resorte que todo ser humano lleva en potencia dentro y que tú sabes y claramente expongo en una de las secciones de mi otro blog: todos podemos hacer arte, y todos podemos saber leer arte. Sólo hay que esforzarse y apuntaría que un mínimo comparado con la capacidad humana en general, sin que por esto diga que tu esfuerzo sea mínimo. Bien sé que cuesta, bien lo sé porque es la primera vez en 10 años que llevo en Internet que veo que alguien, ante la visión de algo mío o de cualquier otra persona, haya hecho lo que tú: investigar, tratar de averiguar, es decir, IMPLICARSE en la contemplación de lo que tiene delante con su capacidad como humano, hacer lo que además hoy en día tenemos a un golpe de tecla. Implicarse como espectador: escarbar.
Esto es lo que busco, no para mí, sino para el arte en general en este mundo. Para que ese sistema en tres del proceso comunicativo del arte (autor, obra, espectador, es decir, emisor, medio, receptor pueda seguir generando, alimentándose a sí mismo fomentando de esta forma el mayor conocimiento de todo lo que somos y podemos ser y, a la vez, lograr velar por el equilibrio en él, que, por activa o por pasiva (es decir por ausencia o presencia del famoso “velo”) como ha estado sucediendo hasta ahora ese sistema no se incline para uno de sus extremos, hacia la figura del autor, consiguiendo con ello que lo fundamental en el proceso termine por ser lo más prescindible, la obra, cuando es lo más importante, con el aluvión de fraude, mentira, tergiversación, manipulación que ello ha ocasionado.
por eso como digo es fundamental la implicación del espectador. GRACIAS.
Voy ahora a lo último a lo que aludes, a eso que tú calificas como una tonta percepción. Cuando he llegado a esas palabras, casi se me han saltado las lágrimas: tú la ves como “tonta” y, sin embargo, ella es la clave, no ya de la fotografía en sí (después aludo a algo formal) sino de toda la serie que pretendo que salga, al menos el inicial enganche que me ha llevado a titularla internamente aún antes de hacerla: “Where the streets have no name”, :), el mismo título de una canción de U2 que me encanta y dio la casualidad de que sonó en la radio mientras cenábamos un rato después de que yo hiciera esta foto… Donde las calles no tienen nombre.
Así que ya ves tu lo que de “tonta” puede tener tu percepción…absolutamente nada.

Sofía Serra Giráldez dijo...

El “original” en concreto cuando lo estuve probando en varios blancos y negros es a lo que me llevaba, las formas curvas de l tejado de los parasoles y la sucesión del caserío sin atisbo de la cuadrícula de la calles, o la “imaginación” de éstas en las cuadrículas de la misma estructura de los parasoles, una sucesión de un todo, no hay ciudad tal como comúnmente la visualizamos, es un paisaje integrado por una sucesión de formas que se pierden en la lejanía y comienzan en los pies de la autora, en su misma cara (esa zona desenfocada). hasta probé a drle el tono de arena en un color desvaído al cielo, uniformarla. Era así, también era así esta fotografía. Aunque elegí , inconscientemente la otra opción, la que se ve. Conscientemente lo hice porque los blancos y negros que permitía no me cuajaban, no me gustaban, no me llenaban, tal vez porque no acerté, tal vez porque mi yo creativo no quiso acertar condicionado por esa necesidad de viento norte del que mi yo físico y tangible hubiera querido poder disfrutar cuando estuve arriba..cualquiera sabe… cualquiera puede saberlo, cualquiera que se atreva a traspasar el límite del deshielo (versos de Canto para esta era….:))))
Como tú has hecho.
Ya ves, ya podemos ver, yo misma también, que todo es mucho más profundo, más inmenso que lo que normalmente estamos dispuestos a ver, y muy fácil también de descubrir. todos lo sabemos pero pocas veces nos molestamos en dar el paso.
Ésta es la clave creo del porqué tú ves esta foto tal como describes: llena de vida, con alma. Y sé bien que aunque el color diga, no es el color lo que lo dice. Es sólo esa sinceridad a la que antes aludía en la respuesta que le dejé a Mark (aunque me repita, estoy hablando como crítiica, no soy la autora de esto ahora mismo, esto es muy importante que qude claro, por favor).
En cada obra de arte expuesta en el mundo y en Internet, mala, menos mala, regular, buena, muy buena, excepcional, existe ESTO. da igual que el autor casi no sepa hacer la o con un canuto técnicamente hablando, y da igual que el autor sea un maestro técnico. Y cuidado que he dicho obra de arte. la obra de arte necesita de eso para serlo: alma, por llamarlo de alguna forma. Todo lo que no la lleve no será obra de arte, por muy perfecta técnicamente que sea: será ARTESANÍA. Un puente diseñado con los mayores avances “ingenieriles”, con el autor con el cerebro mejor amueblado del mundo será una labor de artesanía. Dificilísima, pero artesanía. un puente que además de esto, es decir, las mejores soluciones del campo de la ingeniería, lleve “ lo otro”, es decir, el alma, será una obra de Arte, es decir, Arquitectura, porque arquitectura no es más, ni menos, que el arte de la asimilación del espacio y el volumen que al ser humano rodea y “techa”.
(sigo abajo)

Sofía Serra Giráldez dijo...

¿Qués lo que sucede?, y te respondo con esto a eso que comentas esa sucesión de imágenes sobre el mismo motivo que se pueden ver por tantos lugares y que sin embargo no dicen “nada”. En una época como la nuestra, y sobre todo en el mundo fotográfico, en el que los avances técnicos han sido además de vertiginosos descomunales, la técnica está al alcance de cualquiera. Existe por tanto una “democratización” de los avances técnicos. Lo digital, la informática facilita, porque es así, el acceso a actividades que antiguamente estaban reservadas a unos pocos.
pero que sucede con el arte? el arte une las dos aspectos esenciales del ser humano, el arte es técnica y es espíritu, es forma y contenido, el arte es forma y contenido sin que ninguno pueda ser sin el otro, ni en sueños puede vivir el uno sin el otro. hay que aprender técnica para poder extraer del pozo artesiano, técnica que puede hacer factible ese proceso y técnica para crear el artificio.
pero todo aprendizaje de una técnica lleva consigo un peligro: ese anclarse a la costra dura de la nomenclatura, ☺. En cuanto dominas la situación, llega el siguiente y peligroso paso, la técnica puede pasar a dominar el espíritu del hombre (como tantas veces ha sucedido en la historia), su “facilidad”, una vez aprendido el recurso, lleva a ello, y por tanto en la expresión supuestamente creativa habrá desaparecido el alma. ¿Qué pasa después? Conocidísima es la actitud de muchas personas que se inician en el intento de estos asuntos, artísticos, por la cual hacen ver su renuencia a someterse a ninguna regla y aprendizaje de técnica: “no la necesito”, dicen. “Para el arte no es necesaria”. Y yo les digo: estáis equivocados.
Par el arte, para hacer “poética” es fundamental el aprendizaje de una técnica, pero no porque la obra lo necesite, no, que también, sino porque ésa será la prueba de que efectivamente puedes hacer arte y no artesanía. Si tu espíritu, una vez que has aprendido, sigue dominándola, es decir, no sometiéndose a ella, entonces lo que de ti salga podrá ser llamado Arte. Podrá ser llamado Poesía. Esa obra llegara impregnada sin que el filtro de la técnica someta lo que en esencia eres, y así tu obra transmitirá, porque tu espíritu no se ha visto anulado, lo que a todos nos subyace.
Porque el ser humano en esencia es el mismo, no importan las individualidades, aunque sólo desde la individualidad (no importa si colectiva) es posible el Arte.
Así nace el Arte y eso es el Arte.
Hablo de espíritu y de técnica para entendernos, podría ser nombrado de cualquier otra forma.
(sigo abajo)

Sofía Serra Giráldez dijo...

Y con respecto a las famosas “setas” como espacio urbano, no imaginas la alegría que me das al saber que te gustan… aunque tampoco me sorprende, eres un ser humano de espíritu abierto como pocos, casi ninguno, conozco. Ayer hablamos un poco sobre ellos en Factbook. Para no extenderme mucho, por intentar ser breve que bastante he dado la brasa ya: le valoro fundamentalmente una cosa: es una obra de arte URBANÍSTICA. Esto es lo que todo ser humano con una mínima amplitud de miras debe esperar de algo que se construya en su ciudad. Una obra de Arte total. Y como toda obra de arte total es abierta (no en espacio físico me refiero) y atemporal, en el sentido de que necesitará de la intervención de sus receptores, es decir, los habitantes y visitantes de la ciudad para seguir haciéndose, una obra que con el paso de las décadas quedará perfectamente integrada porque deja el “espacio” para que la presencia del receptor, del visitante el habitante, del ser humano la impregne de su fisicidad, de su presencia, de su ánimo, de su vida, tanto por activa como por pasiva.
Gustos aparte. Estos, la mayoría, siempre están demasiado condicionados por tópicos que sólo tienen receptáculo en las mentes estrechas y lo espíritus cerrados, espíritus que por mucho que hable el topicazo, no ha sido precisamente el que ha caracterizado a esta ciudad desde hace unos dos mil años en que fue fundada. Ésta es la esencia y la verdad. Lo demás, mera anécdota, y también de ellas se nutre la obra de arte que es “de verdad”.
(y ahora, esto quiero decirlo como autora de este blog: votante del PSOE de toda la vida, no los elegí en las pasadas elecciones municipales, pero pienso que su ejercicio merece ser celebrado por haber conseguido algo que los sevillanos llevábamos esperando más de treinta años, un proyecto sobre un lugar emblemático de la ciudad, y que por lo mismo se ha visto sometido a inconvenientes que si se pusieran por escrito daría para la biblia en verso unas siete mil veces escritas y que hasta enlazan con las tropelías cometidas por la administración franquista en cualquiera de las distintas administraciones públicas españolas vigentes por aquel entonces, aparte de con otras muchas tropelías de carácter más privado. Defendería esta obra fuera el partido que fuera el que la hubiera conseguido. Votar para mí no es cuestión de premiar o castigar, sino de todo lo contrario, de elegir.)

Javier, disculpa por la extensión, una vez más he aprovechado tu intervención para explayarme. Me lo tomo como un regalo por el día de mi santo que me has hecho, ☺.
Un besazo y muchas gracias.

Javier Valls Borja dijo...

¿Que disculpe la extensión? Amiga, en este medio tan impersonal que es Internet, jamás, nadie, JAMÁS, ha hecho tanto caso de las cosas que opino como tú, ni se ha molestado tanto en alabarlas o rebatirlas. ¿Qué es lo que he de disculpar, que te importe lo que digo? No sabes lo bien que me hacen sentir tus explicaciones/coloquios/disertaciones/pensamientos/emociones, máxime cuando están provocadas por algo que yo, desde mi humilde y poco autorizado criterio, haya podido expresar. Y lo mejor de todo es que noto, porque se nota, que te sientes bien haciéndolo. Eso es lo mejor.

En cuanto a la respuesta que has dado a mi último comentario, podría comentar, que no matizar, un sinfín de cuestiones, pero sería redundar en lo que ya has dejado tan bien dicho Así, pues, prefiero que sea la tuya la última palabra.

Beso.

PS. Felicidades, amiga, no sabía que era tu santo. Si te llamaras Carmen, Pura o Asunción, la cosa sería distinta, pero tu santo y el mío son de los que, como dice mi suegra, pasan de noche. Otro beso.

Javier Valls Borja dijo...

Me he pasado con la extensión de la palabra; la pongo separada por comas, para que no ocurra lo mismo, pero conste que es una sola palabra:

explicaciones, coloquios, disertaciones, pensamientos, emociones

Sofía Serra Giráldez dijo...

:)...;)
Éste es un tema para no acabar nunca, Javier, cada planteamiento de las diversas cuestiones adolece de generalizaciones, falta de matización, carencia de explicaciones añadidas, debate, etc...bueno, ya lo sabes tú...forma parte de mí el interés por todo esto. por eso estoy en este medio y por esto sigo, y créeme, a partir de hoy con nuevos bríos, cuando ya casi estaba a punto de tirar la toalla (en lo que se refiere a este medio).
A tu intervención, a ti, te los debo..:)
Seguimos, ;)
Un beso

 
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